Embalaje Metálico de Exportación

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ASTURCEME es una empresa de metalistería constituida en 1998 y especializada en la fabricación de embalajes metálicos destinados fundamentalmente al transporte de motocicletas reservadas a la exportación. Contamos con una dilatada experiencia en este campo con suministros continuos a empresas como ThyssenKrupp Norte, Kone Elevadores, C.E.E. A.P.T.A., Suzuki Motor España…, empresa esta última para la que hemos trabajado durante ocho años durante los cuales hemos sabido integrarnos de forma óptima en su proceso productivo, respetando sus directrices, filosofía y pautas de control establecidas. El proceso productivo que desarrollamos es Just In Time, respaldado desde el año 2003 con la Certificación de Calidad ISO 9001, y la exigencia de nuestros clientes tanto en plazos de entrega, como en “cero” defectos de producción y contención de precios es máxima. Cabe destacar en este apartado que Suzuki cuenta con una clasificación permanente de sus proveedores y Asturceme siempre ha ocupado los primeros puestos de este ránking.

La producción de embalajes parte de la fabricación individual de los distintos perfiles que lo componen. Este proceso se realiza partiendo de chapa lisa galvanizada y conformada en máquinas plegadoras. Dichos perfiles se ensamblan en nuestras instalaciones mediante puntos de soldadura o clinchado (sistema de ensamblaje por deformación), formando los distintos cuerpos que componen los embalajes (base, tejadillos, frontales,…,). Posteriormente, el ensamblaje de los distintos cuerpos que forman los embalajes, se realiza simplemente mediante tornillería gracias a la colocación de tuercas remachables, las cuales garantizan una unión rápida, sencilla y limpia en las propias instalaciones del cliente. A continuación pasamos a detallar algunas de las Ventajas del embalaje metálico:
 
Capacidad de adaptación
Gracias a nuestros medios técnicos y humanos y a nuestro Know-How, ASTURCEME posee la capacidad de adaptarse a cualquier tipo de perfil, tanto en dimensiones cono en forma, mediante el troquelado o plegado de la chapa, optimizando así los lotes a fabricar para una mayor reducción de costes. Cada embalaje es estudiado minuciosamente para lograr la total adaptación del elemento a transportar con el fin de ofrecer las máximas garantías de fijación.

Apilamiento, Transporte y Montaje
Gracias a la colocación de tuercas remachables, los embalajes son totalmente desmontables, disminuyendo así el espacio de almacenaje y facilitando su transporte (por ejemplo, suministrados en lote 3,0 un trailer tiene capacidad para el transporte de, al menos, 120 unidades), ofreciendo un montaje rápido y sencillo, posibilitando a su vez su reutilización. Además, el embalaje es lo suficientemente resistente y estable para lograr el apilamiento en altura del producto que contiene, disminuyendo de forma notable el espacio destinado a stock, reduciendo de esta forma los costes de almacenaje.

Conservación del producto
La chapa galvanizada asegura la no aparición de óxido, impidiendo un posible deterioro de la pieza, ofreciendo además una mayor protección frente a impactos debido a las deformaciones controladas del material.

Medioambiente
La sustitución de embalajes tradicionales de madera cuyo reciclaje está muy poco extendido por embalajes metálicos con gran tradición para el mismo, ayuda a preservar los recursos medioambientales no renovables. Además, suponen un menor coste para el consumidor final puesto que a su precio se debería descontar lo que se obtiene por la venta del embalaje una vez “achatarrado” El embalaje metálico favorece el transporte marítimo del producto que contiene, con la ventaja que supone la no emisión de CO2 al ambiente y la descongestión de las carreteras.

Ventajas fitosanitarias para la exportación
Actualmente los embalajes de madera tienen que superar una serie de controles fitosanitarios diferentes según las naciones receptoras del producto y que pueden dar lugar a retrasos, rechazos de la mercancía, etc., de acuerdo a las consideraciones establecidas por la OMC en su documento “MEDIDAS FITOSANITARIAS, 8-9 de noviembre de 2000” y avalado por la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF).